En los países con una función pública híbrida, como Camerún, el régimen jurídico de los recursos humanos estatales no suele ser el mismo. Por un lado, están los funcionarios cuyos estatutos prevén una carrera más o menos cómoda, mientras que, por otro, los empleados del Estado, ligados al Estado por un contrato de trabajo, arrastran los pies. Desgraciadamente, esta situación no parece interesar demasiado a la Organización Internacional del Trabajo, que ha hecho del ideal de justicia social su leitmotiv. Para poner fin a esta discriminación laboral perpetuada por el Estado, la OIT debería garantizar una mejor difusión de su Convenio n°151 sobre las relaciones laborales en la función pública, que Camerún se beneficiaría de ratificar.
Prijshistorie
* Prijshistorie bevat geen data van Amazon, Amazon Marketplace.
Prijzen voor het laatst bijgewerkt op: