Un Reino de Resiliencia
Uitgelicht
|
13,82 |
Naar shop
|
|
13,82 |
Naar shop
|
|
13,89 |
Naar shop
|
Beschrijving
Bol
¿Cómo levantarnos después de una caída? ¿Podría alguien ayudarnos? ¿Estaríamos dispuestos ayudar a otros a levantarse después de un fracaso? ¿Cuál es nuestra actitud ante el dolor ajeno? ¿Nos alegramos si alguien que nos adversa, cae o fracasa? ¿Cuál es nuestra forma de proceder cuando vemos a alguien fallar? La respuesta a dichas preguntas las ve Dios en nuestro corazón y se observan a través de nuestras actitudes conductuales. Aunado a esto, es bueno reconocer que, todos hemos cometido errores y también experimentamos caídas, dolor, tropiezos, fracasos y duros golpes en la vida. En otras palabras: no somos Dios y, por ende, no somos perfectos. Nadie está exento de pasar por circunstancias difíciles. ¿Quién podría decir?: ¡Nunca he pasado por desiertos! ¡Jamás he tenido problemas! ¡Nunca he pecado!. Amado lector (a), sería una gran utopía decir cosas como esas. Sin embargo, más allá de nuestras fuerzas, que muchas veces nos faltan, Dios siempre manifiesta las suyas y nos da otra oportunidad. Él nos levanta para seguir avanzando hasta cumplir el Propósito. Dios nunca nos dejará abatidos. Y de eso, mucho podríamos contar. La realidad es que, en cualquier área de nuestra vida, algunas veces fuimos la ruina que Dios una y otra vez levantó, sanó y restauró. El Creador del universo se resiste a dejarnos caídos, y nos dice: Levántate y resplandece otra vez.
¿Cómo levantarnos después de una caída? ¿Podría alguien ayudarnos? ¿Estaríamos dispuestos ayudar a otros a levantarse después de un fracaso? ¿Cuál es nuestra actitud ante el dolor ajeno? ¿Nos alegramos si alguien que nos adversa, cae o fracasa? ¿Cuál es nuestra forma de proceder cuando vemos a alguien fallar? La respuesta a dichas preguntas las ve Dios en nuestro corazón y se observan a través de nuestras actitudes conductuales. Aunado a esto, es bueno reconocer que, todos hemos cometido errores y también experimentamos caídas, dolor, tropiezos, fracasos y duros golpes en la vida. En otras palabras: no somos Dios y, por ende, no somos perfectos. Nadie está exento de pasar por circunstancias difíciles. ¿Quién podría decir?: ¡Nunca he pasado por desiertos! ¡Jamás he tenido problemas! ¡Nunca he pecado!. Amado lector (a), sería una gran utopía decir cosas como esas. Sin embargo, más allá de nuestras fuerzas, que muchas veces nos faltan, Dios siempre manifiesta las suyas y nos da otra oportunidad. Él nos levanta para seguir avanzando hasta cumplir el Propósito. Dios nunca nos dejará abatidos. Y de eso, mucho podríamos contar. La realidad es que, en cualquier área de nuestra vida, algunas veces fuimos la ruina que Dios una y otra vez levantó, sanó y restauró. El Creador del universo se resiste a dejarnos caídos, y nos dice: Levántate y resplandece otra vez.
AmazonPagina's: 168, Paperback, ANGEL SANABRIA
Prijshistorie
* Prijshistorie bevat geen data van Amazon, Amazon Marketplace.
Prijzen voor het laatst bijgewerkt op: